Opiniones

"El Periódico digital para el sur de Córdoba"

Decisiones

¿Qué pasa por nuestras cabezas?... Esta pregunta me asalta con más frecuencia cada día, al observar conductas, comportamientos, al escuchar noticias y sus finales.

En ocasiones son tantas las interrogantes y tan parecidas, pero aún son más variadas las respuestas, al igual que las personas habitan el universo o las protagonizan...

No quiero tener una visión negativa de la vida, de la condición humana, aunque es difícil no hacerlo viendo la cantidad de conflictos bélicos antiguos y recientes que nos rodean, batallas nuevas, enquistadas guerras, conflictiva humanidad. Muertes, destrucciones en ocasiones olvidadas, no informadas en titulares, pero muy presentes y con repercusiones en todas las parcelas de la vida en el planeta Tierra. Nada se salva de sus efectos colaterales, los desastres de un extremo salpican al otro, el derroche de unos empobrece a otros, nuestra economía, nuestra memoria, tantas son las personas y los lugares que precisan medios, ayudas, ser visibilizados o recordados... La información nos abre los ojos, nos muestra otras realidades, con ella tal vez se remueva nuestra conciencia, “tal vez para darnos cuenta de lo nuestro, de lo suyo, de algo más"...  Tal vez con ello hagamos algo, o elijamos no hacerlo, tal vez sí o no, tal vez se mejore nuestra escala de valores, nuestra calidad humana... ¡No lo sé!

Tratamos de diferenciar al hombre, la mujer, los chicos, las chicas, los niños, las niñas de los animales por sus capacidades superiores de raciocinio, más allá del instinto y la necesidad inmediata aprendida, con un fin concreto e inmediatos en el corto, medio plazo de tiempo, para un fin concreto: alimento, protección, abrigo, supervivencia, placer o descanso.

Pensar es un proceso cognitivo, con un inicio que puede ser casual y casi siempre consciente, cuando se incide en una idea, que puede ocurrir independientemente de la percepción o atención prestada al entorno, por una activación sensorial ante algo que nos inquieta o un problema que requiere una solución. El cerebro contiene miles de millones de neuronas, esas células están especializadas en muchas funciones diferentes. Por ejemplo, procesan y envían  información sensorial al cerebro desde los ojos, los oídos, la nariz, la lengua y la piel. Mientras las neuronas motoras serán las encargadas de enviar mensajes procedentes del cerebro al resto del cuerpo. Todas las neuronas envían información entre sí a través de un proceso electro-químico complejo, y establecen unas conexiones que afectan a la forma en que piensas, aprendes, te mueves y te comportas.

La neurociencia ha demostrado que los humanos tenemos lenguaje comprensivo, expresivo, cifrado en letras, números, altamente analítico y especializado en mil materias. Somos portadores de sistemas de inteligencia con memoria autónomos, avanzados con nuestra función cerebral individual, complementadas por la imaginación, con habilidades creativas, con habilidades teóricas, lógicas, prácticas, con memoria, con conciencia, con sensibilidad, con la capacidad de evaluar acciones presentes, futuras, éticas, políticas y culturales...

Innegablemente la tecnología nos ayuda,  va asociada a la evolución humana, al avance del hombre y la mujer, al progreso, y no hace falta repasar todas las conquistas que hemos podido ir realizando en nuestras vidas cotidianas gracias a ello, pero se dan también estos casos la paradoja del perjuicio en las capacidades intelectuales más inmediatas, para la búsqueda de soluciones individuales de las personas si en algún momento se ven privadas de usar un teléfono móvil, un ordenador o la conexión a Internet. Una máquina, una computadora siempre podrá codificar, trabajar con millones de datos, de manera rápida, scon superioridad al humano que la creo o la usa, podrá traducir a un lenguaje matemático, y desarrollarlo infinitamente en posibilidades. Sin embargo, esto no lo es todo. En la era en la que hemos descubierto que el coeficiente intelectual se nos queda corto, en la época en que hemos descubierto que en realidad hay múltiples tipos de inteligencias, sin embrago nuestras decisiones pasan por el filtro de la inteligencia emocional o de la merma de la misma. 

Elegir un camino y no otro, dejarte llevar por el instinto, la impulsividad, la locura, la lógica o simplemente no hacer nada. Tomar una serie de decisiones erróneas, caóticas, ilógicas, todas son opciones posibles. Pensar y actuar de una u otra manera, caracterizan al ser humano, marcan su camino, sus consecuencias, sus fracasos, sus éxitos personales, familiares, laborales. Acciones y reacciones, decisiones para las que habrá algunas veces segundas oportunidades y otras no …