Opiniones

"El Periódico digital para el sur de Córdoba"

La buena lectura

Me puse a leer y en la página 14 no pude evitar llorar, en primer lugar por el impacto que me producía conocer esta cruel historia de nuestro país, la de la Gran Redada del 30 de julio de 1749, un intento de exterminio de la etnia gitana, un auténtico genocidio perpetrado por las autoridades españolas de entonces, bajo el reinado del borbón Fernando VI, pero también mis lágrimas eran de emoción por encontrarme con una manera de contarlo tan precisa y preciosa.

A la mente me llegó un lejano recuerdo de infancia, a últimos de los 60 debía ser, yo con mi amiguita, que cuando veía a algún gitano enseguida hacía aquel gesto característico (cerrar el puño, mostrando el pulgar entre el corazón y el índice) para evitar el mal de ojo que decía podrían echarnos, gesto que me llenaba de vergüenza ajena. España siempre fue racista, cada tiempo lo muestra a su manera, ahora para verlo no hay más que asistir a algún mitin, darse un paseo por redes, o atender en una administración pública a alguien que solicita una prestación para la que no cumple requisitos, sin embargo nunca imaginé que lo hubiese sido hasta el punto que me ha mostrado la lectura de la novela de Raúl Quinto “Martinete del Rey Sombra”, editada por Jekyll & Jill, y galardonada con el Premio Cálamo “Otra Mirada” 2023 y con el Nacional de la Crítica 2024.

Una novela precisa como decía, por su vocabulario certero, sus capítulos exactos, cortos, donde se comprueba que lo bueno, si breve, doblemente bueno, que podría ser una novela histórica más, pero que a la vez es otras muchas cosas, es ensayo, y por su forma de decir y explicar también es poesía en prosa, con una riqueza de imágenes y cuidadas metáforas que la convierten en preciosa, pese a que es triste y desgarradora como un martinete, ese cante gitano que se interpreta a palo seco o con sonidos que recuerdan el golpeo sobre metal en la fragua. El título canta el argumento, Martinete del Rey Sombra, en contraposición tal vez al Rey Sol, hace alusión a un borbón que crece inmensamente solo, que ya casado es aislado de la Corte, y cuando sube al trono es títere de los hombres fuertes de la Corte, Fernando VI.

Nos muestra esta novela dos caras de una misma moneda, en el anverso, la historia de los gitanos privados de libertad, esclavizados, separados por géneros, a fin de evitar que sigan procreando (el fin es la extinción de la raza) que, una vez iniciada la redada, transitan por distintos escenarios, el primero en la plaza Bibarrambla de Granada, recordando el autor como en ese mismo lugar, dos siglos y medio antes de la Gran redada, se desarrolla otra tropelía racista, esta vez contra los mahometanos, cuando se quemaron 80.000 libros de la biblioteca de la Madraza, la primera universidad granadina, y siguiendo por otros enclaves representativos hasta que llegó la amnistía a los 18 años de aquella pesadilla de una noche de verano, y en el reverso,  la historia de los primeros Borbones en España, que cuenta con mucha más documentación o, al menos, es  más conocida, con las intrigas palaciegas, con sus lujos y sus miserias, incluidos problemas mentales graves, y con todos los conflictos generados por la geopolítica del momento.

Con estas mimbres, no podemos sino estar en Cabra de enhorabuena porque el autor con su obra nos visita el último viernes de junio para tener un encuentro con el club de lectura auspiciado por la librería Por amor al arte. Yo que ustedes, quienes me leáis, no me perdería esta cita con la buena lectura.