Sur Provincia

"El Periódico digital para el sur de Córdoba"

La Casa del Terror acapara las miradas de pequeños y mayores en la Noche de Halloween o Noche de Brujas

Foto: Juan Francisco Rey Rey

ALMEDINILLA.  

Varias historias temerosas se han podido encontrar en los pasadizos de la Casa.

La noche del pasado 31 de octubre, noche de Halloween, un grupo formado por más de una veintena de jóvenes almedinillenses volvían a retomar el proyecto de abrir las puertas del Casa del Terror para que grandes y pequeños pudieran disfrutar de estancias misteriosas, historias tenebrosas, vídeos y la presencias de más de una veintena de almas condenadas a vagar por los pasadizos del recorrido, como el Señor del Casa, El Verdugo, La Dama, La Bruja y otras almas atormentadas. Y todo, en medio de extraños ruidos, efectos de luces y escenas terroríficas.

Con teléfonos móviles apagados y sin linternas, con la escasa luz de un farol portado por el Señor del Casa y las pulseras incandescentes que colocaban a los visitantes se iniciaba una apasionante y sorprendente visita que no daba tregua a la sorpresa, miedo y terror. En el recorrido no había descanso, ni tranquilidad y el quedarse inmóvil podría ser una decisión fatal, ya que los habitantes de la Casa conocía a la perfección las diferentes estancias y podían acechar desde cualquier sitio.

Han sido muchos los visitantes que han acudido a vivir esta excepcional experiencia que ha durado dos días (31 de octubre y 1 de noviembre) en la que además de la sorpresa han podido degustar las típicas castañas asadas y amortiguar el frío de la noche con el trago de unos chupitos.

El precio de la visita ha sido de 2,5 euros la colecta reunida será destinada para introducir mejoras en el grupo de batukada “Al Tum Tum”, que estos jóvenes protagonizan en eventos locales y provinciales.

Añadir nuevo comentario

Plain text

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.