Mi mujer me pidió un verso por Whatsapp. Tras improvisar uno, de no mucho mérito ciertamente, quise completar el pedido con uno de Miguel Hernández, poeta que siempre llevo conmigo. Elegí aquel de “Una querencia tengo por tu acento”, de uno de los sonetos de ese magnífico poemario que es El rayo que no cesa (1936).
Terminado esto, ya satisfecha mi mujer, quise preguntarle a la IA de Whatsapp, Meta, qué poema de Miguel Hernández recomendaría para enviar a alguien que amas. La respuesta fue inmediata y resultó un poema que parecía un sonetillo con estrambote y que comenzaba así:
“Te quiero, amor, un poco
con la tarde, con la aurora,
con el mar y con la tierra,
con la luna y con el sol”.
¡Vaya! No me sonaba de nada que fuera del poeta que nació en Orihuela (Alicante) en 1910 y falleció, acabada la guerra civil española, en una cárcel de Alicante en 1942; pero, además, el estilo tampoco era el suyo. Puede que se trate de una obra de juventud, pensé; por lo que le pregunté en qué fecha lo escribió. A lo que la IA, tan rápida como segura, afirmó que lo había escrito en 1936.
¡¡Eso sí que no podía ser!! El estilo de Miguel Hernández era muy cuidado, no podía haber escrito esos versos de ninguna manera. Con la intención de atraparle en la mentira, le pregunté si ese poema se había publicado en algún libro o revista. La respuesta: El rayo que no cesa.
¡Ay, amiga!, recuerdo que exclamé inútilmente, pues le había hablado al móvil...
“Eso no es posible” escribí a la IA, que admitió que se equivocó, porque no tenía información de Miguel Hernández.
En efecto, he aquí lo importante. ¿Cómo una IA no tiene o no conoce el modo de hallar información de un poeta tan importante para la literatura española como Miguel Hernández? La IA pensó que valdría cualquier cosa, que cualquier poema bastaría para responder a mi solicitud, independientemente de la veracidad de la información transmitida. Meta, la IA de Whatsapp, como ella misma afirma, no tiene intención de mentir, sino que admite su ignorancia y la suple con alguna invención. Por suerte yo conozco bien la obra de Miguel Hernández, pero deben ser innumerables las ocasiones que esta IA u otra habrán dado cualquier dato incierto sobre este u otros escritores y artistas a quien le haya preguntado por conocer algo. A fin de cuentas, la mejor inteligencia es la de cada cual, basada en lecturas y en el conocimiento crítico, tanto de lo que gusta como disgusta.







