Opiniones

"El Periódico digital para el sur de Córdoba"

Sobre el Recital de idiomas de Naufragio

Este mes Naufragio ha vuelto a organizar el recital poético en varios idiomas y en variados acentos por séptimo año consecutivo. Será en la Biblioteca de Lucena, a las ocho de la tarde el 11 de octubre, un día antes al de la Hispanidad.

Se dice, y con razón, que no hay por qué tener motivo alguno para difundir la poesía, pero vaya este artículo como confesión de que el recital fue creado con dos objetivos:

–Que Lucena celebrara el día de la poesía con una actividad característica.

–Que se oyeran poemas en las distintas variantes del español.  

Pasado el tiempo y desde un punto de vista general, el resultado ha sido bueno, mayormente con éxito, pues, salvo el año pasado, siempre se había superado la cincuentena de personas como público. Aunque, basándome en los dos puntos motivacionales anteriores, no todo se ha conseguido. Lo de que este recital quedara como un acto habitual para celebrar el día de la poesía en Lucena no ha sido posible, debido a que el 21 de marzo ha caído dentro de la Semana Santa en varios de los años transcurridos, por lo que el baile de fechas no ha dejado que se asiente en un día concreto. En cuanto al segundo motivo, desde el primer año (2010) se ha ido más allá del español, ya que se ha podido escuchar poemas o textos escritos en su lengua original, junto a su traducción al castellano, lo que nos ha dejado momentos inolvidables (y que aún están registrados en youtube), como los de Oksana Antoyak o April Sauls, en ucraniano y en inglés, respectivamente. Pero, en un principio, buscaba la expresión del español en todos los acentos posibles: el de Argentina, Colombia, Ecuador, Uruguay…, sin dejar atrás este lado del Atlántico, desde el norte peninsular hasta autores de nuestra localidad. Sin duda, sí se ha cumplido el objetivo marcado por este segundo punto, aunque últimamente haya crecido el número de personas que leen o conocen el inglés, en detrimento de otras opciones.

Pese a todo, siempre hubo un asunto que, por imprevisto o por imposibilidad, no se lograba: el lenguaje de signos. ¿Cómo no ha participado hasta ahora uno de los lenguajes universales? Esta vez, en 2016, gracias a Manuel Delgado y a Dulce María Cuadra, será posible. Entonces, por lo que respecta a este recital, diría que ya ha cumplido de sobra su cometido y que quienes lo quieran animar en los siguientes años habrían de plantearse si se realiza por la inercia del tiempo transcurrido, como las sondas o naves enviadas al espacio, que, una vez fuera del campo gravitatorio de la Tierra, apagan los motores y se dejan llevar hacia el destino que la ciencia les impone, o por el amor a la poesía, para el que no hace falta motivo alguno.