Ya tenemos el día de la madre, el del padre, el de los abuelos, el de los profesores, el de los orgullos……y ¿el día del hombre? ¿Por qué no tiene el hombre su día propio? ¿No quieren las feministas progres la igualdad? Pues adelante, igualdad para todo.
Esta demagogia barata del empoderamiento femenino llevado hasta el absurdo trae como consecuencias una desigualdad total.
Generaciones anteriores de mujeres, cuando estaban sometidas al varón ya fuese padre o marido, la mayoría de los casos por no tener una independencia económica con la que pudiesen sobrevivir por ellas mismas, cuando la sociedad reacia a tener mujeres dispuestas a todo y no ser simples marionetas obedeciendo a unos protocolos trasnochados y serviles, un grupo de mujeres llamadas sufragista empezaron el movimiento feminista a finales del siglo XIX (1848) en el estado de Nueva York donde un conjunto de mujeres hizo una reivindicación del voto femenino de forma solemne, siendo a nivel internacional Nueva Zelanda el primer país en conseguir el voto femenino. En España esa lucha se intensificó a principio del siglo XX cuando se creó la aprobación y derecho al voto femenino en la constitución que estaba vigente en la II república 1931-1933. Fue muy destacada la figura de Clara Campoamor en los derechos de la mujer. A partir de esa época se ha venido luchando por conseguir lo que ahora disfrutan las llamadas progres, sin importarles ser maltratadas, vejadas e incluso morir en el empeño. Esas han sido y son las verdaderas feministas. No necesitaron tener un día propio ni relegar al hombre al ostracismo como si fuese algo inservible.
Somos complementarios y por mucho que intenten desfigurar la realidad y la biología, la naturaleza siempre impondrá sus leyes irrefutables.
El empoderamiento femenino (palabra, que no el significado, un tanto hortera a mi modo de ver) actual, lleva como consecuencia el tener un cupo de ambos géneros en los distintos estamentos, sin importar su preparación y valía para desempeñar los cargos que se les otorgue. Bien es verdad, que actualmente ahí está totalmente equilibrada la balanza. Basta el dedo del jefe para rodearse de un nutrido grupo de turiferarios.
La mujer ha tenido que esforzarse continuamente para demostrar su capacidad de trabajo para llegar a conseguir lo que al hombre se le daba por derecho, llevando además el peso de la familia, conjugando todo de tal forma que el pater family no se sintiera menoscabado. Todo se ha hecho desde el cariño y el respeto, con dignidad, constancia e inteligencia, sin aspavientos ni exageraciones.
Yo me pregunto estas feministas que presumen tanto y pregonan a gritos su feminismo ¿por qué no van a manifestarse a países donde la mujer aun está relegada, tapada bajo el burka y en sitios cambiadas o vendidas por unas cuantas vacas? Aquí todo es fácil, ya está el trabajo hecho, luchen por las que no tienen los mismos derechos. Los comienzos todos han sido difíciles, ayúdenlas a conseguir lo mismo que ustedes tienen.







