La Lupa

"El Periódico digital para el sur de Córdoba"

Entrevista a las poetas Luci Romero y Yaiza Martínez a raíz de la publicación de sus nuevos libros

Tras la presentación en Cabra de sus nuevos libros, las poetas Luci Romero y Yaiza Martínez han tenido a bien contestar a unas preguntas para surdecordoba.com. Recordar que dicha presentación tuvo lugar el 9 de julio en la terraza del bar Fuente del Río, y que se hizo de manera totalmente privada en un ambiente intimista. Luci es de Cabra, aunque reside y trabaja de librera en Valencia, y Yaiza es Canaria, aunque lleva bastantes años afincada en Cabra y trabaja dirigiendo la revista digital tendencias21.net.

Sur de Córdoba – ¿Nos podrías definir tu libro en pocas palabras?

Luci Romero – “Western” rinde homenaje en primera instancia al cine del oeste de manera clara, sería el esqueleto que conforma el libro, y por otra parte, es un relato lírico sobre el desacuerdo y la naturaleza salvaje, actualizando lo trágico de este género.

Yaiza Martínez – “La nada que parpadea” es un poemario-relato que se desarrolla siguiendo la estructura de un laberinto, en el fondo para hablar de la realidad actual y cuestionarla desde el lenguaje de la poesía.

SdC- ¿Cómo te surgió la idea de escribir este libro?

LR - Para mí, el cine es un vicio y uno de los géneros que me has fascinado desde siempre por el lirismo que contiene, el paisaje del oeste es en sí mismo un poema, y yo quería hablar de eso, homenajear el género y abordar tantos sus temas como a los personajes que deambulan por sus películas.

YM – Surgió de un deseo de indagar en la conciencia humana, a menudo representada como un laberinto; y también en lo femenino-arquetípico, identificado con la Tierra y tan desatendido que nos puede costar una inmensa catástrofe ecológica. Surgió, en definitiva, de una preocupación contemporánea.

SdC- ¿Por qué recomendarías a los lectores que se hicieran con tu libro y lo leyeran?

LR - ¿Poesía y cine del oeste? Es un buen tándem.

YM – Lo recomendaría por la misma razón que recomendaría leer poesía en general: porque es un acto de recogimiento que puede llevarnos a la fascinación.

SdC- ¿Qué tiene que ver este libro con otros escritos anteriormente?

LR - Muy poco, es un cambio de registro en relación a los anteriores, no tanto en el tratamiento de la voz poética, como en el enfoque. He decidido abordar un contenido que me apasiona como hobby, como es el western, y llevarlo a un terreno que no le es tan ajeno, la poesía. Porque el cine del oeste respira lirismo por todas partes. La diferencia con Autovía del este, mi primer poemario, es abismal, quizá con El diluvio tenga más puntos en común por el uso o tratamiento del lenguaje, imágenes o la simbología utilizada; pero Western es otra cosa.

YM – La obsesión por la geometría y sus significados, tal vez. El deseo de crear estructuras que en sí mismas sean significativas. Ese esfuerzo porque la arquitectura del lenguaje cante. Supongo que los lectores también identificarán la misma voz poética que en el resto de mis obras.

SdC- ¿Has tenido muchos problemas para editar el libro?

LR - En este caso en concreto, el primer borrador se había movido un poco, pero sin obtener noticias, sin embargo, cuando mi editor (Fabio de la Flor, de Delirio editorial) lo leyó y me dijo que le había gustado, en un año más o menos ha visto la luz.

YM – Por suerte, enseguida encontré una fantástica editora, la poeta Nuria Ruiz de Viñaspre; y una colección en la que aparecer es todo un orgullo: la colección eme (de escritura de mujeres en español), que Nuria Ruiz de Viñaspre dirige y que es una de las colecciones de Ediciones La Palma.

SdC- ¿Por qué la poesía y no la prosa novelística?

LR - En mi caso, me gustan ambas, no abordo con más frecuencia la prosa por falta de tiempo sinceramente, y por otra parte, en el terreno de la poesía me he sentido cómoda desde siempre. Es como una necesidad que está siempre presente. Como decía Alejandra Pizarnik: escribes poemas/ porque necesitas /un lugar/ en donde sea lo que no es.

YM – Por necesidad expresiva. También escribo prosa y, sobre todo, artículos periodísticos (dirijo la revista Tendencias21); pero hay cosas que solo puede expresarlas y hacértelas saber el lenguaje de la poesía.

SdC- ¿Piensas que la poesía contemporánea tiene más tirón que la clásica?

LR - No tiene por qué. Como lectora, releo clásicos al tiempo que disfruto descubriendo nuevas apuestas editoriales.

YM – Me parece que, en cuanto se aprende a leer la poesía contemporánea -esto es, a afinar el oído a otros ritmos más allá de la rima tradicional y a adaptar la vista al mundo de las imágenes- la poesía contemporánea puede tener más tirón para los lectores del presente, porque refleja su misma realidad e inquietudes. Pero primero hay que aprender a leer poesía actual, entender su ritmo y su imaginario. Y eso requiere de mucha atención al lenguaje. Desgraciadamente, no somos una sociedad que cultive la atención, aunque eso puede cambiar en cualquier momento.

SdC- ¿Me dices algún o alguna poeta por quien sientas admiración y por qué?

LR - Llegué a la poesía cuando estaba en el colegio y mi primer referente fue Lorca, al que seguiré leyendo, pero si tengo que elegir lecturas o poetas que han influido en mi crecimiento como poeta, mencionaría sin pensarlo en voces como la de Elizabeth Bishop,  Louise Gluck, Idea Vilariño o sin ir más lejos, poetas coetáneas como Ángela Segovia, de la cual me está fascinando todo lo que estoy leyendo.

YM – Últimamente me acompañan  poetas como Inger Christensen, John Berger, Rosa Lentini o Juana Castro. Siento admiración por ellos porque hacen que me vea en sus palabras y también porque ensanchan mi percepción del mundo con su poesía: Lo que ellos expresan entra a formar parte de mi paisaje interior y me recuerda que no estoy sola en el lenguaje.

SdC- ¿Tú eres de las que esperan a las musas llegar para escribir o eres de las que curran los escritos para que aparezcan las musas?

LR - Escribo o intento escribir algo cada día, aunque acabe en el cajón o en la papelera de reciclaje, jeje Yo soy de las que opinan que el trabajo diario y constante es la mejor manera para convocar a esas musas, que a veces aparecen, pero hay que trabajar cada día lo que escribes.

YM – Intento invocarlas cuando estoy trabajando en mis textos, pero también cuando no estoy escribiendo. Digamos que las engatuso todo lo que puedo con una buena disposición casi permanente.

SdC- ¿Necesitas unas condiciones especiales para poder escribir tu poesía o surge en cualquier sitio y en cualquier momento?

LR - Muchas ideas pueden surgir en cualquier sitio, pero en mi caso prefiero la tranquilidad de casa o un lugar sin demasiado ruido.

 

YM – Necesito silencio.

SdC- ¿Qué es lo que más admiras como poeta en tu amiga y compañera?

LR - Admiro muchas cosas de la poesía de Yaiza. Una de ellas es que en cada lectura sus poemas crecen más, te envuelven como maravillosos espacios- refugio. Una poesía inteligente, que aborda de manera impecable esas grietas del lenguaje. Me sorprendían sus textos, vivos, lúcidos que bucean en aspectos como la forma o la geometría, pero que al mismo tiempo, nos remiten a lo ancestral, a otros estadios de consciencia. Hay que leer la obra de Yaiza, porque me quedo corta al intentar resumir todo lo que me atrae de su poesía.

YM – Su inteligencia para desarrollar temas desde lugares inesperados; su valor para indagar en las ideas que le van surgiendo, aunque se diferencien mucho de lo que anteriormente ha hecho; y su humildad en toda esa búsqueda, que denota una entrega desinteresada, un amor verdadero por lo que hace.

SdC- ¿Vivimos buenos tiempos para la cultura?

LR - Quiero pensar que sí. O al menos, intenciones no faltan, mires por donde mires.  Aunque aquí habla más mi parte de librera.  Yo aposté hace tres años por un proyecto cultural, mi propia librería y desde “esa habitación propia” veo como se lanzan proyectos culturales maravillosos, aunque el camino sigue siendo largo. Y duro, evidentemente.

YM – Los mejores tiempos, porque quizá nunca antes fuera tan necesaria: el engaño se ha instalado en nuestras casas, y ya no conocemos el nombre de nuestros enemigos. En este contexto, resultan indispensables las expresiones culturales, que nos recuerdan una y otra vez quiénes somos.

SdC- ¿Os gustaría añadir algo más a esta entrevista, como por ejemplo dónde se puede encontrar vuestro libro o cualquier otra cuestión?

LR - En mi caso, en casi cualquier librería o pidiéndolo a la editorial (Delirio).  Ha sido todo un placer responder a las preguntas.

YM – “La nada que parpadea” está a la venta en librerías, pero también se puede adquirir por Internet. Muchas gracias, Joaquín.