POLÍTICA. El pasado día 10, el PP de Cabra ofreció una rueda de prensa en la que exigía al Partido Socialista “contundencia” ante lo que calificaban como “insultos reiterados en actos institucionales”.
Para sustentar esta afirmación, se remontaban incluso a situaciones ocurridas en 2014, asegurando que dichos comportamientos habían sido protagonizados por militantes socialistas.
Ante estas declaraciones, desde el Partido Socialista Obrero Español de Cabra, respondieron así al PP, y lo hizo textualmente Sara Castro Pérez, secretaria de política municipal en la Ejecutiva local:
1º. Cualquier ciudadano español tiene derecho a mostrar su descontento por los desaciertos de los políticos y a manifestarlo de la forma que considere oportuna. Esto incluye también a los militantes del Partido Socialista que, a título particular y cuando no ostentan representación del partido, pueden expresarse libremente, tal y como ampara la Constitución Española. Conviene recordar que hubo un tiempo en este país en el que, si protestabas, podías acabar en la cárcel.
2º. Nos sorprende la sensibilidad del PP cuando alguien se manifiesta contra sus representantes institucionales, en contraste con su permisividad ante insultos dirigidos a los más altos representantes del país pertenecientes al Partido Socialista. El pasado mes de septiembre, durante la bajada de la Virgen de la Sierra, desde una carroza que acompañaba a la procesión se profirieron insultos de gran gravedad que pudieron escuchar numerosos asistentes. Estos se repitieron al día siguiente y fueron difundidos en vídeo por Nuevas Generaciones del PP, sin que se produjera ninguna reacción ni se exigieran responsabilidades por parte de quienes ahora reclaman respeto institucional. Asimismo, tampoco hemos escuchado al PP condenar los comentarios de la persona que grabó el vídeo, quien, mostrando un claro desprecio, llegó a decir “izquierda asquerosa” e incluso a desear una agresión. De igual modo, durante la visita de Griñán a Cabra en 2011 se produjo una situación similar a la reciente, sin que entonces se generara una polémica de esta magnitud.
3º.El Partido Socialista Obrero Español rechaza cualquier tipo de violencia. No obstante, la mayor violencia es la que atenta contra la vida de las personas. En la rueda de prensa del PP se omite deliberadamente la verdadera motivación de lo ocurrido el Jueves Santo en Cabra: la deficiente gestión de la sanidad andaluza, cuyo máximo responsable es el señor Moreno Bonilla. Si el sistema sanitario andaluz hubiera funcionado adecuadamente, a la esposa de este militante socialista se le habría detectado el cáncer de mama a tiempo, evitando el sufrimiento que padece actualmente. Esta situación explica la reacción de su marido al encontrarse, en ese contexto, con responsables políticos durante el Jueves Santo. Cabe preguntarse cómo habría reaccionado cualquiera en una situación similar. La situación de la sanidad andaluza es bien conocida: Andalucía encabeza las listas de espera y se sitúa en los últimos puestos en indicadores como la inversión por habitante, el número de médicos o el cierre de servicios de urgencias. Una realidad que cualquier usuario del sistema sanitario ha podido comprobar. Además, recientemente se ha conocido que las víctimas del accidente de Adamuz han denunciado la gestión sanitaria del siniestro por parte de la Junta de Andalucía.
Por último, queremos señalar la falta de profesionalidad de algunos medios de comunicación, que hablaron de “amenazas de muerte” obviando la condición de víctima en el cribado de cáncer de mama de la esposa de esta persona y centrándose únicamente en que hace 20 años fue concejal del PSOE.
Consideramos que esta rueda de prensa y la exigencia de ceses responden a directrices superiores, en línea con las demandas del PP en la Junta de Andalucía, en un contexto claramente marcado por la campaña electoral. De otro modo, resulta difícil explicar la presencia continuada del señor Moreno Bonilla en distintos actos procesionales durante el Jueves Santo.











