Opiniones

"El Periódico digital para el sur de Córdoba"

La criminalidad culposa de Pedro Sánchez

Nuestro DIRAE define criminalidad como la cualidad o circunstancia que hace que una acción sea criminal, es decir, un delito grave.

          Culposo lo determina como un acto o una omisión imprudente y negligente y que origina responsabilidades.

          Bien, nuestro inefable doctor plagio, o sea, Pedro Sánchez, no es la primera vez que nos engaña, ya que este hombre no distingue la verdad de la mentira y de la misma forma se dice que se desdice y, con tal de mantenerse en el poder, es capaz de pactar con filoetarras, como los integrantes de Bildu, independistas y gente de la peor estofa como Pablo Iglesias que pretende implantar en España una dictadura comunista como la bolivariana.

          Desde el mes de enero de este año ya se conocía la existencia de la epidemia de coronavirus en España, posiblemente, a principio, no se le diera la importancia que podía alcanzar, pero el tiempo ha demostrado su letalidad.

          El primer positivo fue confirmado el 31 de enero de 2020 en la isla de La Gomera, y el primer fallecimiento ocurrió el 13 de febrero en la ciudad de Valencia, razón más que suficiente para que se hubiesen tomado las medidas necesarias a fin de que la enfermedad no se hubiese expandido, pero el Presidente del Gobierno, demostrando una vez más su ineptitud, no tomó ninguna medida tendente a, si no frenarlo, por lo menos paliarlo.

          Bien, a pesar de que se sucedían los fallecimientos, no se hizo nada para frenar su avance. ¿Por qué? Porque el día 8 de marzo, día internacional de la mujer se acercaba y Pedro Sánchez no podía privar a las feministas de que se echasen en multitud a la calle.

          ¿Consecuencia? Que precisamente su esposa está contagiada, así como otros componentes de su familia, varios miembros (¿o debería de decir, miembras?) de los que integran nuestro Gobierno, la esposa de Pablo Iglesias entre ellos, y desconocemos cuántas personas más, de las muchas que asistieron a la mencionada manifestación, serían atacadas por el virus.

          La prepotencia y el respeto a los ciudadanos que ha demostrado Pablo Iglesias no tiene parangón, ya que asistió a un Consejo de ministros y a una rueda de prensa junto con Salvador Illa, precisamente ministro de Sanidad que debería de dar más ejemplo que otros, pero ¿qué sabrá un filósofo sobre sanidad?, despreciando la cuarentena a la que está sometido, ya que su esposa también está infestada.

          Nuestro indefinible Presidente, con todo el descaro del mundo y sin pizca de vergüenza, ha pedido ayuda a la OTAN para que nos socorra en esta difícil situación, arguyendo que el coronavirus entró en España el día 9 de marzo, precisamente un día después de la manifestación de las feministas, sólo le ha faltado decir la hora exacta en que ocurrió. ¿Será descarado? ¿Cómo se atreve a mentir? Por su falta de dignidad.

          Desconozco que actitud tomará el organismo mencionado ante tamaña falsedad, pues de sobra todo el mundo sabe que la infección llegó a nuestras tierras mucho antes.

          Cuando un equipo de fútbol no hace nada más que perder partidos y cometer equivocaciones, la culpa la tiene siempre el entrenador que es al que se despide.

          A Pedro Sánchez lo podemos comparar con el entrenador de los ciudadanos españoles. No deja de cometer errores y equivocaciones desde que preside nuestro Gobierno, por ello es urgente que sea despedido y no nos desgobierne como lo está haciendo.

          Me reitero comete un acto de culposa criminalidad.