Opiniones

"El Periódico digital para el sur de Córdoba"

Reflexionemos

Algo peculiar de nuestro sistema electoral que se incorporó con la llegada de nuestra democracia fue la jornada de reflexión. Y digo peculiar porque no en todos los países democráticos existe, parece ser que los países más latinos también la usan, aunque la denominen de otras maneras. Así países vecinos como Portugal, Francia o Italia la practican de una u otra manera, incluso en el tiempo de duración. También en América latina tienen su veda electoral que existe en Argentina, México, Colombia, Uruguay, Perú, Chile o Costa Rica. Sin embargo, Alemania, Reino Unido, Países Bajos o los países del norte de Europa no tienen instituido este día, al igual que ocurre en Estados Unidos.

En definitiva, de lo que se trata en España es de que hoy no haya propaganda electoral ni ningún acto pidiendo el voto por parte de los partidos políticos que se presentan a las elecciones de mañana domingo.

Puede ser que a alguien esta jornada le sirva verdaderamente para reflexionar sobre su voto, no lo pongo en duda de ninguna forma, pero imagino que la mayoría ya sabe a quién votar o, al menos, a quien no votar, que es mi caso.

Lo que sí se puede pedir en esta jornada reflexiva es la asistencia a las mesas electorales para ejercer el derecho al voto y yo lo pido. Puede parecer una insignificancia un voto, no lo discuto, pero voto a voto es como se logran representantes que, se supone, van a defender el modelo de vida que a ti más te gusta. Es algo habitual escuchar que cuanto menos se vote más se benefician las derechas, porque parece ser que al electorado de izquierdas le cuesta más acercarse a las urnas. Sea como sea, yo tengo claro que mi voto es importante, al menos para mí, y con eso me conformo. En días como hoy siempre recuerdo la canción de Víctor Manuel que decía: … que no cese la esperanza, con un voto no cambiamos casi nada, que no cese la esperanza, muerto el perro no se fue con él la rabia…

La lícita abstención siempre me ha preocupado, tanto que últimamente es la ganadora de las elecciones y me explico. No hay ningún partido político que sume más votos que todos los votos no ejercidos. Se que es un mal endémico de las democracias actuales, pero algo debemos estar haciendo mal para que esto no mejore. Evidentemente que las causas que llevan a muchas personas a no votar son múltiples, y están entre el desarraigo a no creer en los políticos hasta la imposibilidad de ir al colegio electoral o a correos. En ese abanico cabe de todo. Y ese todo es dañino para la democracia.

En su último disco, Víctor Manuel se muestra en su vena más social muy crítico con los políticos actuales, haciendo un llamamiento a que con tanta confrontación diaria no se avanza lo más mínimo. En su concierto en Córdoba de hace unas semanas me recordó la importancia de tener la memoria activa, porque no podemos olvidar de dónde se viene para saber dónde se va. Y reivindicó que el poder siempre lo tenemos los votantes y que solo en democracia podemos serlo. No puedo estar más de acuerdo con él.

Como he dicho antes, yo ya se a quién no voy a votar, por supuesto que per se queda descartada la extrema derecha, que siendo antidemocrática entra en el juego con la nariz tapada para sacar réditos personales. Y otro descarte es el gobierno andaluz actual, ese que si yo fuera mujer (ya lo decía Patxi Andión en su canción) castigaría duramente y sin contemplaciones en las urnas, no solo por su incompetencia sanitaria, sino por el maltrato a todas las mujeres aquejadas por sus fallos en el cribado del cáncer de mama. A mí me cuesta entender la insolidaridad en general, pero en el caso de las mujeres con otras que han sido víctimas por ineptitud se me revuelven las tripas. Si estuviéramos en los años 80 no me extrañaría que las mujeres andaluzas fueran capaces de revelarse con sus votos y poner en su sitio a quien las desprecia poniendo sonrisas. Y esa es mi esperanza para el día de mañana, ojalá la esperanza se hiciera realidad.

Y hasta ahí mis descartes, al margen de partidos menores de esa misma tendencia política, me quedan unas horas para decidirme entre los restantes, a ustedes también para votar lo que os plazca. Y pase lo que pase, mañana tendremos otra fiesta de la democracia porque tenemos la oportunidad de, justamente con nuestro voto, decidir cómo queremos vivir, tanto jóvenes, maduros o viejos, todos contamos lo mismo. Y volveré a sentir, como siempre me ha pasado, que votando ya estoy diciendo que no quiero volver a los tiempos donde las urnas no existían.