¿Qué les pasa a los partidos políticos que no son capaces de ponerse de acuerdo para poder gobernar a favor de una sociedad próspera y no solamente pensando en ellos mismos? Si no aceptan la opinión del pueblo en los comicios, ¿para qué votamos? Resulta bochornoso ver como se tiran piedras verbales unos a otros en vez de sentarse tranquilamente y ver en las cosas que puedan tener en común, que serán muchas, y discutir los matices en los que puedan discrepar en otros temas. Esto último hago referencia a los partidos supuestamente llamados de derechas, porque los demás aunque difieran en sus ideologías, se unen para seguir en sus chiringuitos de abultados emolumentos.
Pero si bochornoso resulta ver lo anteriormente dicho, mucho más y aún peor es ver la falta de educación, ética, moral y dignidad que demuestran los diputados y ministros del gobierno en el Parlamento y Congreso de los diputados, aunque en este último al gobierno no le gusta mucho ir. El vergonzoso, humillante y escandaloso espectáculo que ofrecen tanto en el interior como en el exterior del país, es de tal calibre que ya no nos consideran una nación en la que poder confiar, de hecho al presidente ni lo citan para reuniones de importancia europea.
Pensar que en el siglo XXI, donde tenemos a nuestro alcance todo tipo de facilidades para culturizarnos, pues el sistema educativo es bastante deficiente y basado en un adoctrinamiento impropio y vulgar, disfrutar de todo tipo de entretenimientos, viajar según las posibilidades de cada uno, ya que existen muchas formas de hacerlo económicamente hablando, libertad para hacer cualquier cosa, ya sea legal o ilegal según nuestra constitución sin prejuicio de sanción alguna, etc., la sociedad actual está más confundida, más dividida, más exasperada que hace unos cuantos años atrás cuando no había nada de lo anteriormente dicho, pero si teníamos una sociedad educada en valores, que es lo que ahora falta, cada uno tenía su ideología pero se respetaba la de los demás, se hablaba de la verdadera historia y no de la inventada, se nos respetaba en Europa y allende los mares, se convivía pacíficamente, se respetaba el himno y la bandera orgullosos de nuestro país, etc..
Lo que resulta inaudito es que dejemos morir nuestras riquezas tanto agrícolas como ganaderas y apoyar las de Marruecos, tener a nuestras fuerzas armadas en mínimos, tanto de personas como de equipamientos, costándoles la vida en muchas ocasiones y regalar millones a otros países, beneficiar a inmigrantes ilegales regalando unas pagas y habitaciones hoteleras a gastos pagados durante su estancia, mientras nuestras juventudes muy preparadas tienen que buscarse la vida fuera de nuestras fronteras, no por su gusto sino porque aquí no encuentran trabajo ni remuneración suficiente para formar sus propias familias. En resumen, una serie de atropellos impropios de un gran país, como es España, donde podemos presumir de un pasado histórico ejemplar a nivel mundial, presumir de tener unos 8.000 kilómetros de costa cuya línea de litoral abarca el Atlántico, Cantábrico y Mediterráneo con una gran diversidad morfológica, si hablamos de restauración es donde mejor se come del mundo por su diversidad y bohonomía de sus gentes en las distintas comunidades con sus propias idiosincrasias, tenemos nieve esquiable en nuestras sierras, sol en las playas, tradiciones típicas de cada región y una serie de veleidades que pueden satisfacer a cualquier turista o persona caprichosa y muchas cosas más que harían demasiado largo este artículo.
Si apartamos las ideologías extremas, absurdas todas, los orgullos, el querer vivir del cuento cobrando subsidios en vez de trabajar, el tener unos representantes que lejos de pensar en el bien común piensan solo en enriquecerse ellos mismo, el sentirnos aplastados por impuestos abusivos y poder luego dar limosna a los jóvenes para que se lo gasten en subterfugios particulares, si rehusamos a tener ególatras patológicos en los gobiernos y si pudiésemos ir todos a una como Fuenteovejuna, podríamos vivir en paz y gozar de todos los beneficios que nos brinda Dios o la naturaleza, como ustedes prefieran.
Digo esto, porque las personas de la tercera o cuarta edad lo hemos vivido, y créanme este país es extraordinario y sobre todo en Andalucía es donde mejor se está porque tenemos un compendio de todas las cosas buenas dichas anteriormente y además nos sobra sol y alegría.







